sábado, 16 de mayo de 2015

Códigos artísticos de Venus y la Virgen María

 
Nunca se han preguntado el ¿Por qué a la diosa griega Venus se le representa en los cuadros con muchos de los símbolos tradicionales de la Virgen María? Sobre todo cuando ambas personifican deidades opuestas: Venus encarna a la diosa romana del amor y la belleza, que utiliza el sexo como arma, en cambio la Virgen María es la pureza de inmaculada concepción. 

La transición pictórica de temas religiosos a temas mitológicos deriva en el agotamiento intelectual de los mecenas, que buscan nuevos tópicos, más al estilo de Roma y Grecia, y del deseo de los artistas en realizar otras obras que les permita interpretar nuevos tópicos y Venus es la ideal, además la pueden representar desnuda.

La desnudez pictórica llevaba siglos siendo prohibida por la Iglesia, desde la caída del Imperio Romano en el año 476, hasta principios del siglo XV, en la que algunos artistas, al buen estilo de Masaccio, comienzan a representar a Eva (la mujer de Adán), desnuda, y ¿por qué no? ¿Acaso no lo estaban en el Paraíso? Con ese argumento y la libertad que se podía disfrutar en algunas ciudades italianas por instancias de sus gobernantes, Eva comienza a ser un tema recurrente, pero siempre en el contexto religioso, el gran salto a la liberación de temas, está cerca, pero aun no se ha manifestado.


"Adán y Eva en el árbol de la tentación", 1428
Capilla Brancacci, Santa María del Carmine, Florencia

Ese mágico momento llega en 1486 de manos de Sandro Botticelli cuando le presenta al mundo “El nacimiento de Venus”.


Representa el momento en que Venus llega a una de las islas griegas
proveniente del Oriente y es recibida por una Ninfa.

Es la primera obra a escala grandiosa, casi dos metros por tres, en la que ésta diosa tiene un papel relevante, protagónico y “escandaloso”, por su tímida desnudez. Ella, Venus, se tapa discretamente el área vaginal y permite que se observe la esplendidez de su cuerpo. Es una pintura al temple, destinada a una residencia de campo de alguno de los amigos intelectuales de Lorenzo de Medici, para ser contemplada por los privilegiados, que hoy reposa, para ser admiraba por millones, en la Galería de los Uffizi en Florencia.


Representación romana del nacimiento de Venus, anterior al año 79 d.C.
Casa de Venus, Pompeya, Italia

Cuando Botticelli la pintó, al ser la primera representación en su estilo, utilizó sutiles alegorías que estaban destinadas a ser captadas e interpretadas dependiendo del grado de conocimiento del espectador. No busca el crear una sustitución alegórica de la Virgen María a Venus, pero si su interpretación Neoplatónica del concepto del “Amor Divino” que existe entre estas dos deidades. Reforzado en la admiración que están desarrollando los intelectuales por la cultura griega y romana. Estas interpretaciones divinas también afectaran a Dios y a Jesús, en las figuras de Zeus y Apolo.

Si desconocemos las simbologías representativas de la Virgen María, no vemos nada más en ésta obra que lo que Botticelli nos está diciendo “El nacimiento de Venus”, pero sí en cambio, algo conocemos, nos damos cuenta que los colores predominantes en las telas de los personajes son el rojo y el azul, que son los mismos con los que se representa a la Virgen. Estos no tienen por qué estar en ella, pero si en el entorno.


En ésta obra se observa la inclusión de los colores tradicionales
en los personajes del fondo, a lo que nos lleva que es la Virgen María.
"Madonna con serafines y querubines", 1452
Museo Real de Bellas Artes, Amberes, Bélgica.


El rojo representa jerarquía y el azul poder, aunado a que ese color en la antigüedad estaba elaborado con lapislázuli, piedra preciosa para la época, que debía ser molida y pulverizada para crear el color y si ya es tan costoso, vamos a dárselo a una figura que lo represente: María.


"Venus y Marte", 1483
Podemos observar que los colores representativos de ella están en el cojín y en el casco.
Sandro Botticelli
National Gallery, Londres

Otro de los símbolos que sutilmente destaca es la lluvia de flores que lanzan a ella los dioses de los vientos, rosas y las rosas son la alegoría indiscutible de la madre de Jesús.


Las rosas representan el amor y la belleza, cualidades presentes
en nuestros dos personajes: Venus y la Virgen María.

Si estos dos no son suficientes, Botticelli nos da otro más: la concha marina. La concha representa la inmaculada concepción, en el caso de Venus al nacer de la castración de su padre Urano por su medio hermano Cronos y caer su semen sobre el mar, que también es representado en la espuma de las olas. Y en el caso de la Virgen María, el nacimiento de Jesús sin contacto sexual con Dios.

Con el tiempo la figura de la diosa Venus es cada vez más requerida y solicitada, forzando a los artistas a ser cada vez más creativos, adaptándose a las necesidades y modas de sus épocas, sustituyéndose ese “Amor Divino” por escándalos más provocativos, manteniendo siempre las alegorías que la vincularon inicialmente a la Virgen María pero alejándola del contexto místico del que partieron.


Identificamos al personaje por la inclusión de las telas: rojo y Azul.
"Venus y Adonis", siglo XVIII
Colección Particular

Estos símbolos, escogidos y utilizados por un artista, si los argumenta bien, traspasan a las próximas generaciones y permanecen en el tiempo, pero en cambio, si los pretende introducir a la fuerza, sin lógica alguna, éstos no perduran.


Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi
 

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